Drama - A Monty (Edward Norton) le queda solo un día para ingresar en prisión. La policia encontró la droga que ocultaba en casa, está seguro de que alguien muy cercano le traicionó. Monty reflexiona en ese último día, en esa última noche como le ha ido su vida de camello, como la abundancia de antaño ahora no le sirve de nada, como ha afectado eso a su padre (Brian Cox), su novia (Rosario Dawson), sus amigos de toda la vida (Barry Pepper y Philip Seymour Hoffman).
Intenso e intimista drama sobre las consecuencias de tomar una opción de vida equivocada. Las interpretaciones rayan a gran altura, incluyendo un agresivo broker que Barry Pepper borda.
Sorprende el tempo contenido que Spike Lee otorga a todo el film, no así la atmósfera onírica y a la vez real que suelen impregnar todas sus historias. En esta ocasión el humor podríamos decir que es casi inexistente, o al menos abunda mucho menos de lo habitual en su cine.
La última escena en que Norton se aferra a un futuro improbable narrado por su padre es tan cercano a esos momentos en que TODOS hemos estado sufriendo por alguna razón y hemos querido escapar aunque sea con la imaginación que pone los pelos de punta. Escalofriante.
O aquella en que Barry Pepper, el vehemente y vividor broker, reprocha a Rosario Dawson el desinterés de ambos en la espiral en que Norton estaba cayendo y de la que nadie trato de persuadirlo para que lo evitara.
Una película grande e inesperada que agranda la enclenque figura de este realizador. Más que recomendable











No he visto esta película. Habrá que verla...
